viernes, 27 de enero de 2012

Tal día como hoy... nació Lewis Carrol

Tras revisar su obra en nuestra conmemoración del día de las Bibliotecas Escolares en octubre pensamos que era imprescindible recordar su figura:

Charles Lutwidge Dodgson nació en Daresbury, población del condado de Cheshire (en español, Chester), al oeste de Inglaterra, el 27 de enero de 1832. Fue el mayor de los once hijos de un pastor protestante, todos los cuales eran zurdos —lo que era considerado entonces un defecto— y, además, en el caso de Charles, algo tartamudo y sordo de un oído, lo que influiría en su timidez.
En 1850, ingresó en la Universidad de Oxford, donde estudió Matemáticas y Humanidades, licenciándose en Lógica Matemática con sobresaliente. Después trabajó como bibliotecario y más tarde fue profesor en el Christ Church College, con lo que su permanencia en la ciudad universitaria se prolongaría cerca de cincuenta años. También siguió la carrera eclesiástica, hasta el grado de diácono, pero sin llegar a ser sacerdote. Esto, unido a su labor de profesor le hizo adoptar el seudónimo de Lewis Carroll cuando empezó a publicar sus obras, pues su talante de persona inteligente, seria, retraída, ordenada, admirada por colegas y respetada por alumnos, contrastaba con su otra cara de escritor imaginativo, irónico y festivo.
En 1855 llega al Christ Church un nuevo decano, Henry G. Liddell, con su mujer y sus tres hijas, y él traba amistad con la familia, en especial con las niñas, Lorina, Alicia y Edith. Con ellas compartió muchos ratos libres e hizo muchas excursiones por la zona. También era gran aficionado a la fotografía, en un momento en que la máquina fotográfica acababa de inventarse y él instala en su casa un estudio fotográfico. Allí realizó muchos retratos de las niñas Liddell, principalmente de Alicia, en muchas poses y con muchos atuendos. Muchas de estas fotos se conservan en álbumes.
Entre sus obras hay de todo: artículos satíricos para los periódicos, por ejemplo en Comic Times, con su seudónimo Lewis Carroll; un libro sobre fotografía: Las maravillas de la fotografía (1854); varios tratados de Matemáticas, que empezó a escribir a partir de 1864; muchos poemas y, sobre todo, su libro más universal: Las aventuras de Alicia en el País de las Maravillas (1865), al que siguió: A través del espejo y lo que Alicia encontró allí (1871). Más tarde, en 1890, publicaría: Alicia para los pequeños, adaptación para niños de cinco a ocho años; y otra novela: Silvia y Bruno (1889). En 1896 apareció su último estudio de Matemáticas: Lógica simbólica.
Murió el 14 de enero de 1898, en Guildford (Surray).

(Texto extraído de la edición de Alicia en el país de las maravillas adaptada por Lourdes Íñiguez que se publicará próximamente en la colección Clásicos a Medida)

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