jueves, 16 de enero de 2014

In memoriam Juan Gelman






Un pájaro vivía en mí.
Una flor viajaba en mi sangre.
Mi corazón era un violín. 

Quise o no quise. Pero a veces
me quisieron. También a mí

me alegraban: la primavera,
las manos juntas, lo feliz. 


¡Digo que el hombre debe serlo! 


(Aquí yace un pájaro. Una flor. Un violín.) 


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