domingo, 11 de abril de 2010

xoves, 8 de abril de 2010

Para os pais analóxicos


"Siembra un pensamiento y cosecharás un acto,
Siembra un acto y cosecharás un hábito,
Siembra un hábito y cosecharás un carácter,
Siembra un carácter y cosecharás un destino."
Samuel Smiles


Desde a Consellería de innovación, ciencia y empresa de Andalucía cheganos información para pais de rapaces entre 3 e 11 anos, os chamados pais analóxicos. Unha fonte de información para todos aqueles que estamos algo perdidos cando vemos aos nosos fillos pegados á pantalla do ordenador e non sabemos que dicir.


(Gracias Bibliofiz)

martes, 6 de abril de 2010

A Biblioteca do Vaticano dixitalizada


O Vaticano, santa sede da igrexa católica é tamén un dos lugares documentalmente máis interesantes e valiosos do mundo.
Os Museos do Vaticano son espazos de resgardo e exposición da arte e a cultura occidental e a Biblioteca, que foi innumerables veces scenario de thrillers e películas de detectives contén documentos incunables da historia da igrexa.
É por iso que non resulta estraño o anuncio de que a Biblioteca Apostólica Vaticana comezou a dixitalizar os seus arquivos para crear unha versión dixital destes.
Fálase de 80.000 documentos e de 40 millóns de páxinas dixitalizadas nun labor que durará 10 anos aproximadamente, pero seguramente no transcorrer destes anos seremos testemuñas da publicación dalgúns incunables aos que, doutro xeito, nunca teriamos tido acceso.
Un avance máis nesta carreira de fondo da dixitalización de coñecemento mundial e europeo en particular.

(Vía Papel en blanco)

venres, 2 de abril de 2010

Día Internacional de la Literatura Infantil y Juvenil


UN LIBRO TE ESPERA. BÚSCALO


Había una vez
un barquito chiquitito,
que no sabía,
que no podía
navegar.

Pasaron un, dos, tres,
cuatro, cinco, seis semanas,
y aquel barquito,
y aquel barquito
navegó.


Se aprende a jugar antes que a leer. Y a cantar. Los niños de mi tierra entonábamos esta canción cuando aún ninguno sabíamos leer. Nos juntábamos en corro en la calle y, disputándonos las voces con los grillos del verano, cantábamos una y otra vez la impotencia del barquito que no sabía navegar.

A veces fabricábamos barquitos de papel y los poníamos en los charcos y los barquitos se hundían sin conseguir alcanzar ninguna costa.

Yo también era un barco pequeño fondeado en las calles de mi barrio. Pasaba las tardes en una azotea mirando ocultarse el sol por el poniente, y barruntaba a lo lejos -no sabía aún si a lo lejos del espacio o a lo lejos del corazón- un mundo maravilloso que se extendía más allá de donde alcanzaba mi vista.

Detrás de unas cajas, en un armario de mi casa, también había un libro chiquito que no podía navegar porque nadie lo leía. Cuántas veces pasé por su vera sin darme cuenta de su existencia. El barco de papel, atascado en el barro; el libro solitario, oculto en el estante tras las cajas de cartón.

Un día, mi mano, buscando algo, tocó el lomo del libro. Si yo fuese libro lo contaría así: “Un día la mano de un niño rozó mi cubierta y yo sentí que desplegaba mis velas y comenzaba a navegar”.

¡Qué sorpresa cuando por fin mis ojos tuvieron enfrente aquel objeto! Era un pequeño libro de pastas rojas y filigranas doradas. Lo abrí expectante como quien encuentra un cofre y ansía saber su contenido. Y no fue para menos. Nada más empezar a leer comprendí que la aventura estaba servida: la valentía del protagonista, los personajes bondadosos, los malvados, las ilustraciones con frases a pie de página que miraba una y otra vez, el peligro, las sorpresas…, todo, me transportó a un mundo apasionante y desconocido.

De esa manera descubrí que más allá de mi casa había un río, y que tras el río había un mar y que en el mar, esperando zarpar, un barco. El primero al que subí se llamaba La Hispaniola, pero lo mismo hubiese dado que se llamase Nautilus, Rocinante, la nave de Simbad, la barcaza de Huckleberry, ….todos ellos, por más que pase el tiempo, estarán siempre a la espera de que los ojos de un niño desplieguen sus velas y lo hagan zarpar.

Así que…no esperes más, alarga tu mano, toma un libro, ábrelo, lee: descubrirás, igual que en la canción de mi infancia, que no hay barco, por pequeño que sea, que en poco tiempo no aprenda a navegar.


Eliacer Cansino

Tríptico do IBBY nas catro linguas oficiais.

martes, 30 de marzo de 2010

Día internacional del teatro


"Existen varias hipótesis sobre los orígenes del teatro, pero la que más interesante me parece tiene forma de fábula:

Una noche, hace mucho tiempo, unos hombres que estaban en una cantera se reunieron en torno a un fuego para calentarse y contarse historias.
De pronto, uno de ellos tuvo la idea de levantarse y utilizar su sombra para ilustrar el relato. Con la ayuda de la luz de las llamas, hizo aparecer sobre los muros de la cantera unos personajes más grandes de lo normal. Los demás, asombrados, fueron reconociendo en ellos al fuerte y el débil, el opresor y el oprimido, el dios y el mortal.

En la actualidad, la luz de los proyectores ha sustituido a la hoguera inicial, y la maquinaria escénica a los muros de la cantera. Y, con el debido respeto a algunos puristas, esta fábula nos recuerda que la tecnología está en los propios orígenes del teatro y que no hay que considerarla una amenaza, sino un elemento unificador.

La supervivencia del arte teatral depende de su capacidad de reinventarse, de incorporar nuevos instrumentos y nuevos lenguajes. Porque ¿cómo podría el teatro seguir siendo testigo de los grandes retos de su época y fomentar el entendimiento entre los pueblos, si él mismo no se abriera? ¿Cómo podría presumir de ofrecer soluciones a los problemas de intolerancia, exclusión y racismo, si se negara, en su propia práctica, a todo mestizaje y toda integración?

Para representar el mundo en toda su complejidad, el artista debe proponer formas e ideas nuevas y confiar en la inteligencia del espectador, que es capaz de distinguir la silueta de la humanidad en este perpetuo juego de luces y sombras.
Es cierto que, cuando juega demasiado con el fuego, uno corre el riesgo de quemarse, pero también tiene la oportunidad de asombrar e iluminar."
(Robert Lepage)

El Día Mundial del Teatro se creó en 1961 por el Instituto Internacional del Teatro (IIT)y se celebra el 27 de marzo por la comunidad internacional mediante distintos eventos. Uno de ellos es el mensaje internacional a cargo de una personalidad de renombre. El autor del mensaje de este año es Judi Dench pero hemos incluido el anterior por ser una bonita forma de recordar el génesis de este maravilloso arte.

Para leer lo que se realiza en el panorama nacional...